Claves para un buen diseño

Todos en nuestros comienzos nos hemos excedido con el desenfoque gausiano y los filtros de photoshop.  Hemos abarrotado todo con infinidad de colores, fuentes, texturas, sombras… Todos nos hemos dejado el buen gusto en casa o nos hemos arrepentido de haber elegido ese verde sobre fucsia .
Pero de los errores se aprende, y como yo también he pasado por muchos de estos desaciertos, aquí te resumo algunas pautas para conseguir que tu trabajo de diseño resulte profesional.

 

Planifica

Otro error común es lanzarnos al barro demasiado pronto. Pongo aquí esta foto que me encanta, estos colores que se llevan mucho ahora, esta tipografía que… Lo que viene siendo, diseñar sobre la marcha y sin un camino trazado de antemano.

Antes de sentarte delante del ordenador, párate y responde a las preguntas esenciales: qué quieres decir, cómo, quién es tu público
Si no resuelves esto desde el principio,  desperdiciarás un montón de tiempo dando vueltas en círculo.

 

Diseñar es comunicar

Si tienes espíritu de artista siento decirte que este no es tu sitio.  El fin último de nuestro diseño es comunicar algo. Ya sea, que vengas al curso que he organizado, presentarte un producto nuevo que ha llegado a mi tienda, anunciarte que tengo rebajas…

Esto no significa que nos olvidemos de la estética, pero no pierdas de vista que cada elemento que incluyamos (o no) debe tener un sentido.
Recuerda, si algo no suma, mejor que se quede fuera.

 

Diseño universal

No estás diseñando para ti (y ya te he dicho que diseñar es diálogo, no un monólogo). Evita emplear códigos que sólo entiendas tú o seguir una línea estética que sea de tu agrado pero no de tu cliente.
Para entendernos, es como cuando tienes que comprar un regalo para un amigo. No cometas el error de comprar aquello que te gustaría recibir a ti. Ponte en su piel y buscar ese regalo con el que va a alucinar. Es más trabajoso, pero más satisfactorio.

 

Quédate con lo esencial

O lo que viene siendo, menos es más.
Esta oda al minimalismo  bien podría aplicarse a todas las facetas de la vida, pero en diseño se convierte en un mantra que rara vez falla.

Anota qué elementos deben aparecer y cuáles no, y prioriza. Cuanto más claro sea el mensaje y menos ruido haya, más eficaz será. Ya hay demasiadas distracciones como para sumarle alguna más ¿no crees?.

 

No temas al espacio en blanco

De verdad, no es necesario que lo rellenes todo.
¿Sabes eso que dicen de que los silencios también comunican? En diseño pasa igual. Los espacios vacíos también cuentan.

El blanco (el vacío, el espacio negativo, llámalo como quieras) es tan importante como el diseño mismo. Con frecuencia ayuda a tomar perspectiva, a que destaque lo importante.
Esto puede resultarte complicado al comienzo, pero la práctica y la observación te guiarán.

 

Cuidado con las modas

Estar al tanto de lo que sucede a tu alrededor y controlar por dónde van los tiros en cuanto a diseño, es trabajo obligado a la hora de sentarte a diseñar. Pero ojo, no estamos obligados a hacer lo mismo que están haciendo los demás, o al menos, no todo el tiempo.

 

¿Soy la única que empieza a hartarse de los colores flúor y las composiciones con frutas?

 

Colores

Los colores son una bomba. Ve con cuidado para no que te estallen en la cara.

Ya, quizás con esto te he asustado un poco, no? No se trata de ponerse dramáticos, pero una mala elección de tu paleta de colores puede dar al traste con tu diseño.

Hay mucha documentación acerca de la psicología del color y de su efecto en la percepción y la conducta humana. En serio, emplea tiempo en revisarla. No te arrepentirás.

Si esto ya lo dominas y no tienes miedo a sacarles todo el jugo, a jugar y experimentar con los colores, pasa por aquí.

 

Tipografía

Escoger una fuente adecuada para tu proyecto y no morir en el intento. Estarás pensando que, si con las que ya tienes instaladas por defecto en tu ordenador no sabes ni por dónde empezar, como para buscar más.

Elige una o dos fuentes, no más. Combínalas y utilizalas para jerarquizar el contenido (puedes usar encabezados, subtítulos o listas).
Los textos están para ser leidos, así que es tan importante es el tipo de fuente que hayas escogido como su tamaño o estilo.

Combinar fuentes serif con sans-serif,  juegos de estilos bold y light, o apostar por el contraste suelen ser recursos que funcionan. ¿Un ejemplo más gráfico? Échale un ojo a este vídeo:

Y de verdad, el mundo no necesita más diseños con Comic sans 😉

 

Equilibrio, simetría y contraste

En el punto medio está la virtud, que decía Aristóteles. Y no, esta vez tampoco hay una fórmula magistral, y la intuición, el buen gusto y la experiencia juegan a tu favor.

Cuando diseñamos, es importante encontrar el equilbrio. Que nuestra composición trasmita armonía, que se note que hemos puesto los elementos ahí con una intención y no por puro azar. Que exista cierto orden.
El equilibrio pasa por mezclar un poco de alineación, pero sin caer en la simetría total, y añadirle unos toques de contraste, pero sin abusar.
¿Sabes esa gente que dice que no se ha peinado ni mirado siquiera al espejo, pero que se ve a la legua que cada mechón y cada arruga están ahí totalmente intencionado? Justo eso.

Recuerda, la simetría absoluta resulta rematadamente aburrida, y aunque el contraste ayude a destacar, no podemos pretender poner énfasis a todo, porque entonces, se pierde la fuerza.

 

Copia

A ver, no se trata de fusilar el trabajo ajeno, sino de ver cómo resuelven los proyectos los mejores y, fundamental, hacer tuyas esas prácticas. Si te quedas en copiar sin más, además de estar muy feo, jamás conseguiras darle a tu trabajo ese tono profesional y propio.

La vista también se educa, y para tener una cultura visual amplia hay que ver mucho. De lo bueno y de lo malo, hasta que seas capaz de crearte tu propio criterio. Para mantener alerta tu vista de diseñador abre los ojos y observa a tu alrededor. Revistas especializadas, arte, prensa, pinterest, y mucha, mucha calle.

 

 

¿Te ha gustado este post? Me encantaría que lo compartieras.

También te gustará

Deja un comentario